TRES COSAS que me traen alegría

Quisiera decirte que el verano ha sido estupendo y que las cosas que he hecho me han traído mucha alegría. Que todo ha sido sonrisas como la foto que tomé antes de irnos en una aventura que recordaré por el resto de mi vida. ¡No te imaginas todo lo que sucedió!

Nos embarcamos para ir un Lago en Nebraska, Lake McConaughy. Un hermoso lago con aguas cristalinas y frescas al que visitamos en el mes de Junio. Estábamos tan contentos de poder volver y en esta ocasión para acampar cerca del lago con nuestros dos perros, Duke y Dakota. A pesar de saber que la temperatura estaría en los 100+ grados Farenheit, decidimos ir aun sitio en dónde el lago nos mantendría refrescados. Para darte una idea de lo que sucedió, te digo esto… Un viaje de cuatro horas se tornó en un viaje de ¡9 horas!

Todo lo que podía ir mal sucedió. El carro empezó a recalentarse y tuvimos que parar una y otra vez en medio de la carretera (a veces ni espacio había para parar). El aire acondicionado del carro no funcionaba. Los perros se morían de calor así como también nosotros. Tuvimos que esperar que alguién nos trajera el líquido que necesitaba la máquina. Luego de nueve horas de viaje, llegamos al campamento para que nos dieran la mala noticia que estaba lleno y no había espacio para nosotros. ¡Eran casi las 11 de la noche!

Tuvimos el recibimiento del año. Miles de mosquitos e insectos nos recibieron con manos abiertas ansiosos por nueva sangre. Si te estás sientiendo mal por mí, te lo agradezco. Ni te imaginas el regreso a casa. Pero eso quedará para tu imaginación. Nos regresamos al siguiente día sin haber disfrutado de las esperadas vacaciones. Te preguntarás… ¿Esto te trajo alegría? Claro que al momento no me trajo ninguna alegría.

Lo que me trae alegría ahora después de lo sucedido es haber descubierto TRES COSAS que puedo hacer para transformar mi malos momentos en momentos alegres y esto quiero compartirte a continuación.

TRES COSAS QUE ME TRAEN ALEGRÍA

TODO SE PUEDE RESOLVER

Cuando no pierdo el control de la situación en que estoy viviendo y pienso en las posibilidades de lo que sí puedo hacer, entonces eso me llena de esperanza y me da alegría saber que hay solución y hay luz al final del túnel.

En el momento que necesitábamos de ese líquido para el carro, llamamos a un almacén de venta de piezas para carros. El almacén estaba a punto de cerrar, pero un buen samaritano vino hasta la carretera con el líquido. Esto es digno de celebración, ¿no te parece? ¡Todo se puede resolver! Tenemos que tomar acción para poder ver el resultado de nuestras acciones y así poder alegrarnos y celebrar. Si no lo hacemos, nos quedaremos en las mismas. Si no hacíamos nada, nos hubiéramos tostado allí en la carretera como canguil quemado. Pensar de esta manera me trae alegría.

NO ESTÁS DESAMPARADA

He parendido que en medio de las malas noticias, tenemos que detenernos a pensar en otras posibilidades y no darnos por vencidas. Cuando nos dieron la mala noticia que no teníamos reservación para quedarnos allí en ese campamento, nos quedamos con la boca abierta. ¿Ahora qué hacemos? Nos preguntamos. ¿A dónde vamos a dormir? ¿Qué vamos a hacer?

Unos minutos después, el mismo hombre que nos dio la mala noticia, regresó para decirnos que tenía un sitio que estaba vacío esa noche. Que una persona lo había reservado y no había llegado. Nos dejó quedarnos allí la noche y ¡ni siquiera nos cobró por la noche! Si la desesperación o la preocupación se hubiera apoderado de nosotros a lo mejor los mosquitos hubieron hecho fiesta con nosotros. Pensar de esta manera me trae alegría.

NO TE DESESPERES

Si me preguntas si todo lo que sucedió pudo lanzarme en momentos de desesperación, te confieso que sí pudo. Pero he aprendido muchísimo de cómo transitar los malos momentos sin que se apoderen de mi estado emocional. Ahora sé cómo puedo salir siendo una ganadora en lugar de que ellos me ganen la batalla.

Tu cerebro está allí en tu cabeza par ayudarte en momento críticos de vulnerabilidad y de temor. Tú puedes tener el control de cualquier situación que te amenaza. Las cosas, no estaban saliendo bien para mi. Pero no todo estaba perdido. El carro se puede reparar. El lago no se va a ir y puedo regresar. El dinero lo puedo conseguir trabajando un poco más. Y bueno, todavía hay tiempo para disfrutar del resto del verano. Un día malo, no dicta el resto de los días. Pensar de esta manera me trae alegría.

¿CÓMO HE LLEGADO A VIVIR DE ESTA MANERA?

Te soy sincera. En otros tiempos, me hubiera rendido allí mismo. Quizá, hasta me hubiera puesto a llorar y a lamentar o muy brava con mi esposo. Pero la vida me está enseñanando que hay una mejor manera de vivir. Aquí está el versículo que estoy guardando muy cerca en estos días:

“Está vestida de fortaleza y dignidad,
y se ríe sin temor al futuro”
Proverbios 31:25 (NTV)

¡Quiero ser esta clase de mujer! Y lo estoy logrando día a día. Quiero tener fortaleza y dignidad como vestidura. Que esta sea la vestidura que me caracteriza en todo momento. Quiero ser una mujer que no se derrumba cuando los tiempos malos llegan. Una mujer que se para firme con la cara en alto frente a cualquier situación adversa. Una mujer que no titubea y sabe adónde quiere llegar. Una mujer emprendedora y que alcanza sus metas y consigue todo lo que quiere. ¿Y tú? ¿Quieres ser esta clase de mujer? Me atrevo a decir que sí quieres.

Te soy muy sincera. Esto no se obtiene con pensarlo o desearlo solamente. Esto toma esfuerzo en todo sentido e inversión a todo nivel en ti misma. Por esto te insisto en que te entrenes, te eduques y te prepares.

¡Tú tienes el poder para vivir la vida que quieres!

Más Recursos presiona abajo:
¡QUIERO MÁS RECURSOS!

¿Necesitas ayuda? ¿Quieres conversar con Noemí sobre tu situación?

Quiero conversar con Noemí
Conéctate conmigo, PRESIONA AQUÍ

A %d blogueros les gusta esto: